31.10.18

Y a mi qué

Los que me conocen, sabrán que en todas mis presentaciones y en todas mis charlas tengo en algún momento un slide con el titulo de este Posteo. Y a mi qué.  La máxima en la que fundamento cada revisor de ideas, cada campaña que hacemos y cada proyecto que tomamos. Es ponerse desde el lado de las personas y decir: ¿En serio me quieres interrumpir mi video para decirme que cambiaste de envase?... Es fácil llenarse la boca con la frase "Seamos relevantes". La pega dura es hacerlo. Por eso, el revuelo que ha causado esta ultima semana nuestra campaña para Lubricantes Lubrax (nótese la categoría y el producto del que están todos hablando)... no puede sino darme la razón en mi punto: la única forma de ser verdaderamente significativos en la vida de las personas, es creando marcas relevantes. Y la única forma de ser relevante, es entender a la gente. Pero de verdad entenderla. Para Lubrax fue una tremenda jugada. Pero también fue para nosotros plantarnos frente a un cliente, en licitación, y decirle "Lo siento mucho... pero a nadie le interesa tu producto". O, en bonito, si no eres tuerca o no tienes un auto de miles de dólares, el cambio de aceite es un cacho. Un trámite. Y póngale el que usted me diga, señor Mecánico. ¿O por qué creen que es grito y plata el sticker del "recomendado por" en todos los autos nuevos?... La pregunta entonces es: Si este producto no es relevante para la gente, ¿cómo hago que la gente hable de mi producto? Nuestra respuesta fue la disrupción:




Trend topic 2 días. "La mejor publicidad de la vida" (what?!!). Matinales. Programas de capuchas. Notas en todos los diarios... Y cuando respondes el "Y a mi qué", las plataformas son lo de menos. Si haces un comercial de TV que la gente comenta, va a aparecer en Twitter y la gente va a compartirla en su muro. Y si es una campaña digital digna de comentar, las noticias la van a subir al "offline". Olvídate de las plataformas. Tú quédate con el "¿Y a mi qué?".

Publicado primero en ritalinleon.com

16.10.18

Oye Siri... dame con Google Assistant?

Ok, antes de empezar, algunos disclaimers dignos de mencionar:
  1. Si bien existen otros computadores como el HP Spectre o incluso el nuevo Microsoft Surface 6 que le hacen mucha pelea al Mac... todos usan Windows. El Mac usa Mac OS.
  2. No existe otro tablet como el iPad. Sorry. Convénzanme de lo contrario. Mándenme uno. No lo creo. iOS en parte. Apple en parte. No lo hay. Lo siento.
  3. Los AirPods son una maravilla. Livianos, pequeños, se cargan en su caja, reconocen el Apple Watch, el Mac, el iPhone y el Apple TV.
  4. Tampoco existe en otro ecosistema un Smart Watch como el Apple Watch. Y nótese que yo todavía tengo y uso el primero.
Dicho eso... Oye, Siri: que pena. Cuando me llegó el tiempo de cambiar mi iPhone 6s, empecé en la búsqueda del sustituto. Claramente  el X, de ¡¡Un millón doscientos mil pesos en Chile!! no lo iba a ser. Así que me paseé por la tienda Samsung (Mmm nah), le eché una mirada al increíble Pocophone de Xiaomi... y la verdad hasta ahora el que más me convence es el Huawei P20 Pro. O su nuevo hermano el Mate 20 Pro... ¿Por qué? Porque la cámara es impresionante (@LeoPrieto me mostró las fotos que tomó de noche, y parecen una pila de retoques perfectos; hasta difícil de creer)... El precio, claramente también es increíble en comparación... Pero Google Assistant? Wow. A ver. Otro disclaimer: pensé que Shortcuts de Siri eran la solución a "Oye Siri, quiero que prendas las luces, MIENTRAS me pones música, MIENTRAS pones el mapa a la oficina, MIENTRAS escuchamos AC/DC... Lo cierto es que el ecosistema Apple funciona muy mal con las luces de Hue. La música, si no es Apple Music, mejor olvídate. Y el mapa DEBE ser Apple (agh!!!). O sea, preso en el ecosistema Toc y egoísta de Apple. Mientras, buscando en foros, encontré la manera de bajar el Google Assistant (básicamente, creé una cuenta de cero, hice creer que estaba en Estados Unidos con un VPN y... blablablá). Creando luego un shortcut: "Oye Siri... Ok Google", para invocar al asistente de Google. Que, además de apagarme las luces, abrir Waze, decirme el clima y mandar un mensaje a quien quiera, me pone AC/DC o la lista que quiera, en Spotify ¡O Apple Music! Toma. La decisión está clara: el Mac, el iPad, el Apple Watch y los AirPods no tienen hoy realmente una competencia... Pero miren el Huawei Mate 20 Pro y díganme si no dan ganas de decir... "Oye Siri... nos vemos en el iPad". huawe_mate_20_pro_1.jpg Mate P20 Pro. Como todos, tiene "notch"; pero también una cámara de 3 lentes. IA en las fotos. Un sistema de carga Qi inversa (AKA puedes prestar carga a otro smartphone con Qi)... y un sistema de huella ¡en la pantalla misma!

12.10.18

El VERDADERO Diseño de Experiencias

En la época de la post publicidad, la post verdad y todos los neologismos cool que tanto nos gusta usar, la única máxima absoluta (al menos a mi modo de ver; es mi blog, oye) es la del todo vale. Todos los medios, quiero decir. Hoy la marca no es "on" u "off". Y sorry por el discurso 2009, pero al parecer ese mantra se repite pero no se practica. Con agencias que ven solo lo digital (what?!!) de una marca, y otra agencia -con otra mirada y otra agenda- viendo lo "off". ¡Para la misma marca! Es como que de este lado de la tienda lo maneje un administrador, y este otro, otra persona.
Una marca. Una mirada. Un foco. No importa el medio, no importa el formato. Eso, es diseño de experiencia.
Seamless. En inglés. Sin costuras. Perfecto. Liso como espejo de agua. Que la forma en como te recibe el vendedor, se condiga con la vitrina. Y la filosofía interna. Y el empaque. Y el discurso de la fiesta de fin de año de la empresa.

Pero diseñar una experiencia de marca no es fácil. Es ir contra la corriente del status quo y la mediocridad. Del "para qué cambiarlo si funciona". Es sistémico. Es profundo. Y requiere un diseño proactivo, consciente.
Es la mentalidad del nuevo coach que llega al equipo de futbol. O del nuevo gerente de marketing. Y no requiere que estés llegando. La mentalidad de "esto se va a ordenar de una puta vez" puede partir hoy mismo. Pero tiene que tener una mirada obsesiva con que, finalmente, todo (¡todo!) comunica. Desde cuánto le pagas a tus empleados y si reciclas o no, hasta el texto legal de tu aviso.

Diseñar o rediseñar la la experiencia de tu marca es un Sudoku. Una partida de ajedrez. Caminar en el hielo. Dar pasos específicos, conscientes. Inhalar y exhalar a conciencia. No importa si antes caminabas sin pensar. Desde ahora, al menos hasta que esa cadencia se vuelva la que quieres realmente tener, debe ser obsesivamente consciente.

De muestra, un botonazo que me encontré en Linkedin:


21.8.18

Mira. Mi primera pega de publicista.

El día que llegué a hacer la práctica a McCann (Uuuuuu...!), mi primera pega fue tomar un comercial de noruega (?), traducirlo y versionarlo. Al cliente le gustó tanto cuando lo canté, que terminé haciéndolo yo de verdad. ¡Y lo acabo de encontrar! Mi primer pituto de locutor y mi primera pega de publicista: el Quicky Rap. [youtube https://www.youtube.com/watch?v=cz5x4p3HmKM&w=854&h=480]    

20.8.18

De la post-verdad, a la post-publicidad

Podemos ser muy creativos, muy rupturistas y muy premiados con lo que hacemos… pero el fin ultimo de la publicidad, siempre es y ha sido vender. Un perogrullo que más de algun cliente nos recuerda de vez en cuando: ¿Pero esto va a vender?… Una discusión eterna (que siempre tiene como ejemplos a Apple, que jamás ha puesto -ni pondrá- un precio en sus avisos; y el retail, que jamás sacará -ni dejará de usar- a los rostros). ¿Vende más el aviso con el precio gigante? ¿Vende más la experiencia de marca? Si. No. Todo. Estamos en un mundo en donde los embajadores (los bien trabajados) nos venden productos sin que nos demos cuenta. Y las marcas tratan inútilmente de convertir su slogan en un hashtag. Entre todo ese agnosticismo de medios, en donde la publicidad ya no tiene cara de publicidad, es clave tener clara tu estrategia de marca. Tu espacio. Tu digital persona (entendiendo que hoy todo es digital y hashtageable) ¿Eres una marca que va a gritar precios? ¿Eres una marca que va a llegar por estilo de vida? Hoy un advocate de marca bien pensado y bien fidelizado, puede vender más que un aviso con el precio gigante. Porque estás “vendiendo” ese mundo que antes veíamos en irrealidades y focos de estudio, en la vida misma. En fotos quizás igual de trabajadas para Instagram, pero que respiran ese aire a “esto no es un aviso”. En la era de la post-verdad, estamos frente también a la post-publicidad. A cautivar followers con fotos increíbles de tus tragos o tus cervezas insertas en situaciones “reales”. Porque hoy ya no competimos con la cerveza del lado, sino que con la foto del matrimonio del finde de tu prima. El boomerang de tu sobrina de 3 años.  Y eso, claro que vende. Porque hoy la moneda de cambio es la atención. Pero no me malentiendan: Nuestro fin ultimo sigue siendo vender. Como siempre. Solo que nuestro fin inmediato, empezó a competir no con los espacios publicitarios, sino que con los espacios (micro-momentos le dice Google) en que metes tu cabeza en el celular. Y eso implica intentar imbuirte en nuestra experiencia. Nuestro estilo de vida como marca. Nuestro brandeo post-publicidad. Cristián “Ritalin” León es publicista de la Universidad del Pacífico. Charlista, blogger y Director General Creativo de MRM/McCann. Publicado primero en la revista de la AMDD en marzo de 2018

19.8.18

El problema con el contenido

En un mundo cada vez más audiovisual, con series que nos devoramos de una sentada (binge, le dicen los gringos), la publicidad digital (también netamente audiovisual) elevándose por sobre los canales estáticos y análogos... surge una pregunta tremenda: í¡¿De donde va a salir tanto contenido?! Hace un tiempo tuve una conversación super interesante con alguien encargado de la curación de contenido de una linea aérea. Su trabajo (qué envidia) consistía en consumir contenido, viajar a summits de series y películas y armar la parrilla para los distintos vuelos, locales e internacionales. "Es un temazo en la industria", me comentó. "El mundo exige cada vez más contenido; cada vez más rápido... y la tecnología está ayudando a hacerlo. Hoy puedes tener una post productora completa en tu mac. ¿Pero de dónde salen las ideas? ¿De donde sale el contenido?" Las nuevas generaciones, criadas en esta misma constante cada vez más audiovisual, están dejando de leer. Y si no lees, cómo escribes. Otro signo de los tiempos me lo comentó un tremendo creativo a quien me tocó acompañar a lo "chaperón" cuando vino a una charla a Chile. El tipo, mega premiado en Cannes, me comentaba algo parecido: "Yo soy de la idea de mandar a concurso piezas digitales y de innovación. No creo en mandar comerciales. Dudo mucho que alguien de esta generación, pueda hacer algo tanto mejor en redacción a alguien de los 50s o 60s; de la época en que la gente realmente leía. Creo que en la innovación y los nuevos canales, tenemos mucha más oportunidad de innovar". Cierto. Pero adhiere al tremendo desafío que se nos viene. Y es cosa de ver, en mi área, lo difícil que es encontrar redactores que realmente sorprendan con su prosa. Con su "arte" de escribir. En mis entrevistas, siempre una de mis primeras preguntas es "¿Qué te gusta leer"... Con el tiempo, ha ido mutando a un triste "¿Lees?"... La respuesta muchas veces es que no. Pero que es sec@ para ver series. ¿Son realmente las series la nueva literatura del siglo XXI? Y si es así, ¿ver muchas series en Netflix te hace un buen escritor de series y contenidos? No sé. Tengo mis dudas. pexels-photo-265685

28.7.18

Embajadores de marca: Seguirlos... o hacerlos?

Aquí comiendo mis #PapasCrunchis. Me encanta mi #AutoDeLujo Que linda puesta de sol, junto a mis #LentesChori De un tiempo a esta parte, los embajadores de marca son la mención publicitaria de rigor en nuestro zapping dedístico instagramero. Y algunos se agradecen, otros pasan piola... y otros (los más) definitivamente dan una extraña mezcla entre verguenza ajena y suspiro de paciencia. ¿De verdad piensas que me vas a convencer de que comes papas fritas, con lo flaca que eres? ¿O que me interesa saber con qué limpias tu baño? Que horror. Como en todo, el abuso se convierte en hastío. Y la venta de una comunidad (que te sigue porque le interesa lo que haces) con packs de productos sin ton ni son, ha dado paso a lo que considero la segunda etapa en la era de los Embajadores de Marca: los advocates. ¿Qué son? gente que genuinamente ama las marcas. Las sigue, las goza y las vive. Somos los que andamos con el loguito de Apple en el vidrio del auto (aunque ultimamente no sé si dejarlo puesto, pero eso es harina de otro costal); o los que subimos fotos de nuestro Nespresso perfecto, por el simple placer de hacerlo. Y podrías decirme que es una perdida de tiempo y plata, porque los Advocates, por definición, son gente con pocos seguidores. Fieles; pero full nicho... Y ahi viene el punto. ¿Y si conviertes esa debilidad, en la fortaleza de tu marca? ¿Y si eres tú, marca, quien crea este Embajador, desde el puñado de barro de un advocate? Instagram hoy permite patrocinar posteos. ¡Sí! Un posteo de una persona común y corriente, pero con un plan de medios detrás. ¿No es eso suficiente "canje" para ambos? ¿No vale más ese posteo, lindo, hecho con cariño, real. mucho más que una foto de estudio de tu marca, en tu ecosistema? Porque, en estricto rigor, el posteo de tu advocate, sigue siendo parte de tu ecosistema, no? Y, finalmente, si ese Advocate pasa de 2,000 a 20,000 seguidores, en parte por su buen contenido; pero en gran parte por tu mecenazgo... ¿no es eso una fidelización a prueba de balas, de personas que realmente aman tu marca? No me malentiendan. No soy un cínico: las agencias seguiremos usando embajadores, porque claramente un posteo de alguien de 4 millones de seguidores, es un plan de medios en sí mismo. Hay embajadores atingentes, ubicados y que lo hacen increíble... Pero si no es tu caso, ¿no te conviene más construir uno, que darle plata o ropa o celulares a un tipo que, en el siguiente posteo, hará lo mismo con un producto random, que todos sabemos que sólo ocupa porque es gratis? pexels-photo-693267