Si se acuerdan del clásico corte bien corto en la sien pero largo y chascón arriba; los pantalones anchos pero apretados en el tobillo y las chaquetas arremangadas, entonces se van a emocionar: New Kids on the Block vuelve.
Y no se rían, ah? Mientras venía de vuelta en la moto de una reunión a la cresta de la loma (Cuando trabajas en Ciudad EMpresarial, todo queda a la cresta de la loma), me reía solo mientras Ignacio Franzani (Ciudad Capital, Radio Zero, el reemplazo de mi Estación 1 -Concierto- desde el año pasado) hablaba del tema. Vuelven, señores!!, gritaba alucinado. Y no pude dejar de subir el volumen cuando puso "Hanging Tough". jaja. No me vengan con que nadie bailó en su pieza de adolescente, murallas con posters y radio a todo chancho mirándose al espejo, alguno de los pasos.
¡Clásico adolescente, señores!
Y si se reúnen, cosa rara: si yo tengo 31, estos tipos deben estar rozando peligrosamente la cuarentena!
¿Step by Step con dobles? Jaja... La primera Boy Band, viene de vuelta.
Así que qué Spice Girls ni NSync: Los originales están pensando en juntarse y, a jugzar por el website -que también volvió-, la cosa es en serio.
Así que este post se lo dedico a la única persona que conozco que, en esos años -si lo hace todavía, uf- se encerraba en su pieza con una velita en un queque a canterle el cumpleaños a cada integrante de la banda (pongámosle "Vicky"): Los new Kids vuelven! Tomen su bic y devuelvan el casette que se vienen.
Lo que me lleva a mi eterna pregunta: ¿Qué estará haciendo Rick Astley en este momento?...
Si tiene Twitter, me avisan.
Shau.
30.1.08
29.1.08
Back... to the tic tac
En algún momento del sábado en la “mañana” (12.30?), justamente mientras estaba bajo el agua mirándome las manos apoyadas en el fondo de la piscina, algo en mi cabeza hizo clic. Un pitido como el de los celulares cuando la batería se cargó.
Ya.
Listo.
Estamos.
Así que, aprovechando que ni a mi señora ni a mi nos gusta llegar de zopetón al lunes, se nos ocurrió irnos el mismo sábado en la noche de la Parcela. Con una felicidad media tristona (melancolía vacacional, ponte tú), ordenamos todo, cargamos el auto…
Y me puse el reloj. Otra vez. Luego de dos semanas completas.
Clic.
La sensación fue la misma a la que debe tener un astronauta al llegar a la gravedad terrestre. O la de Mampato al volver a su casa.
¡POW!
De golpe, el mundo empezó a hacer tictac. Con horarios. Con zapatos. Con maquinas de afeitar y dietas.
Uf, esa sí que urgente.
Pero no, no quise traumatizarme con la entrada a la atmósfera santiaguina. Así que el domingo en la mañana partí con los niños –más mi “hija adoptiva” en estas vacaciones, mi hermana de 11- a ver una obra de teatro a Ñuñoa. Luego un almuerzo leeeento y regado donde mis viejos. Donde ahí, en un rincón, mi fiel corcel plateado con su manzana mac en la frente me esperaba: desempolvé mi scooter, la enceré… y partí, en la más exquisita soledad –solos yo y mi celular tocando Babasónicos directo a mi cerebro-, a disfrutar Santiago en domingo:
- Exposición de Marta Colver. Llegué justo para el último día. Buenísimo.
- Recorrer santiago con el libro de Vicuña Mackenna todavía en la retina, ubicando la casa de la Quintrala, la de Pedro de Valdivia; vuelto loco como turista recién llegado en pleno centro antiguo.
- Una tarta de ricotta y frambuesa con un capuchino (parto el lunes la dieta, lo juro), mientras termino de leer “Fatamorgana de amor con banda de música” de Hernán Rivera Letelier. Genial.
- Un paseo al atardecer, con las calles con una pátina anaranjada y un viento tibio que me recibe cuando, finalmente, llego al departamento.
Re-la-ja-dí-si-mo.
Domingo en ralentí. Pero al menos con el motor ya encendido.
La mejor (¡la única!) forma de entrar a la atmósfera otra vez.
Cambio y fuera.
Ya.
Listo.
Estamos.
Así que, aprovechando que ni a mi señora ni a mi nos gusta llegar de zopetón al lunes, se nos ocurrió irnos el mismo sábado en la noche de la Parcela. Con una felicidad media tristona (melancolía vacacional, ponte tú), ordenamos todo, cargamos el auto…
Y me puse el reloj. Otra vez. Luego de dos semanas completas.
Clic.
La sensación fue la misma a la que debe tener un astronauta al llegar a la gravedad terrestre. O la de Mampato al volver a su casa.
¡POW!
De golpe, el mundo empezó a hacer tictac. Con horarios. Con zapatos. Con maquinas de afeitar y dietas.
Uf, esa sí que urgente.
Pero no, no quise traumatizarme con la entrada a la atmósfera santiaguina. Así que el domingo en la mañana partí con los niños –más mi “hija adoptiva” en estas vacaciones, mi hermana de 11- a ver una obra de teatro a Ñuñoa. Luego un almuerzo leeeento y regado donde mis viejos. Donde ahí, en un rincón, mi fiel corcel plateado con su manzana mac en la frente me esperaba: desempolvé mi scooter, la enceré… y partí, en la más exquisita soledad –solos yo y mi celular tocando Babasónicos directo a mi cerebro-, a disfrutar Santiago en domingo:
- Exposición de Marta Colver. Llegué justo para el último día. Buenísimo.
- Recorrer santiago con el libro de Vicuña Mackenna todavía en la retina, ubicando la casa de la Quintrala, la de Pedro de Valdivia; vuelto loco como turista recién llegado en pleno centro antiguo.
- Una tarta de ricotta y frambuesa con un capuchino (parto el lunes la dieta, lo juro), mientras termino de leer “Fatamorgana de amor con banda de música” de Hernán Rivera Letelier. Genial.
- Un paseo al atardecer, con las calles con una pátina anaranjada y un viento tibio que me recibe cuando, finalmente, llego al departamento.
Re-la-ja-dí-si-mo.
Domingo en ralentí. Pero al menos con el motor ya encendido.
La mejor (¡la única!) forma de entrar a la atmósfera otra vez.
Cambio y fuera.
24.1.08
En estas dos semanas
Jueves 24. 20.23 pm.
En esta dos semanas me quemé la muñeca izquierda, a falta de reloj.
En estos 14 días, no he escuchado otro sonido que el de los árboles siendo mecidos muy suave por el viento. Y los niños tirándose al agua. Y, claro, uno que otro ladrido de la Mopa, el perro-nutria, que también nos sigue al agua como si nada.
O miento: escuché mucho a Frank Sinatra. Magic Numbers. Harto chill out al atardecer y algo de Moloko y The Cloud Room.
En estas 336 horas me fui al sur lluvioso, rudo y gélido de Coloane. Me paseé por el norte profundo con Sepúlveda... Y hasta por la época colonial con un entretenidísimo libro de Vicuña Mackenna (el escritor, no la calle) sobre la Quintrala.
De noche, llenamos bowls con cabritas y tomamos bebida viendo la trilogía completa de Volver al Futuro (mi hijo se cree McFly ahora; no le digan que salieron las zapatillas) y Alvin y las Ardillas. Rayé con “30 días de noche”, “The Brave One” y “La Vida de los Otros”.
¿Mi ropa, en estas dos semanas? una polera negra Basement NY (si alguien sabe donde cresta las siguen vendiendo, porfa avísenme. Por mi no me pondría otra cosa en la vida), traje de baño, mis crocs rojas y una camisa blanca y jeans que usé las pocas veces que hizo algo de “frío” en la tarde.
En estas dos semanas celebramos el cumpleaños de la Romi todo un día, y otro día completo lo pasé con Sebastián para el suyo: nos fuimos a un Mall (¡!) a elegir su regalo (unas garras de Wolverine con sonido que ya las hubiera querido yo cuando chico), almorzando luego donde él quiso (obvio que McDo) y tomando helados de postre.
En estas dos semanas el Nico aprendió a nadar con alitas. Sebastián aprendió a tirarse sin ellas. Yo aprendí que mi señora es pésima jugando a las paletas pero es la mujer más linda del mundo cuando sale del agua. Aprendí que la mejor cura contra el stress son las peleas con pistolas de agua, los helados de palito, los piqueros y bombazos, los picoteos largos y la falta de reloj.
Sobretodo la falta de reloj.
Eso aprendí en estas dos semanas.
En esta dos semanas me quemé la muñeca izquierda, a falta de reloj.
En estos 14 días, no he escuchado otro sonido que el de los árboles siendo mecidos muy suave por el viento. Y los niños tirándose al agua. Y, claro, uno que otro ladrido de la Mopa, el perro-nutria, que también nos sigue al agua como si nada.
O miento: escuché mucho a Frank Sinatra. Magic Numbers. Harto chill out al atardecer y algo de Moloko y The Cloud Room.
En estas 336 horas me fui al sur lluvioso, rudo y gélido de Coloane. Me paseé por el norte profundo con Sepúlveda... Y hasta por la época colonial con un entretenidísimo libro de Vicuña Mackenna (el escritor, no la calle) sobre la Quintrala.
De noche, llenamos bowls con cabritas y tomamos bebida viendo la trilogía completa de Volver al Futuro (mi hijo se cree McFly ahora; no le digan que salieron las zapatillas) y Alvin y las Ardillas. Rayé con “30 días de noche”, “The Brave One” y “La Vida de los Otros”.
¿Mi ropa, en estas dos semanas? una polera negra Basement NY (si alguien sabe donde cresta las siguen vendiendo, porfa avísenme. Por mi no me pondría otra cosa en la vida), traje de baño, mis crocs rojas y una camisa blanca y jeans que usé las pocas veces que hizo algo de “frío” en la tarde.
En estas dos semanas celebramos el cumpleaños de la Romi todo un día, y otro día completo lo pasé con Sebastián para el suyo: nos fuimos a un Mall (¡!) a elegir su regalo (unas garras de Wolverine con sonido que ya las hubiera querido yo cuando chico), almorzando luego donde él quiso (obvio que McDo) y tomando helados de postre.
En estas dos semanas el Nico aprendió a nadar con alitas. Sebastián aprendió a tirarse sin ellas. Yo aprendí que mi señora es pésima jugando a las paletas pero es la mujer más linda del mundo cuando sale del agua. Aprendí que la mejor cura contra el stress son las peleas con pistolas de agua, los helados de palito, los piqueros y bombazos, los picoteos largos y la falta de reloj.
Sobretodo la falta de reloj.
Eso aprendí en estas dos semanas.
10.1.08
iPlop
No es 3G.
No se pueden mandar SMS grupales.
No te cabe en el bolsillo.
Y si lo llevas de paseo a cualquier país, ¡no funciona más!, porque el sistema se vuelve loco con el Roaming y caga forever.
En definitiva, es la desilución del 2008. Es el ex teléfono rico que quería right-now!!!!! y que me iba a comprar pisando gringonald... pero que ahora que lo tiene hasta mi nana, empieza a mostrar sus fallas.
Y mal.
Es el iPlop.
Es...
Es una lástima.
No se pueden mandar SMS grupales.
No te cabe en el bolsillo.
Y si lo llevas de paseo a cualquier país, ¡no funciona más!, porque el sistema se vuelve loco con el Roaming y caga forever.
En definitiva, es la desilución del 2008. Es el ex teléfono rico que quería right-now!!!!! y que me iba a comprar pisando gringonald... pero que ahora que lo tiene hasta mi nana, empieza a mostrar sus fallas.
Y mal.
Es el iPlop.
Es...
Es una lástima.

"Igual estuviste a punto..."
Tres... dos...
Penúltimo día antes de vacaciones. Ayer "terminé" de trabajar a las 2 pm (partí el día anterior a las 9.15), pero las felicitaciones vencen cualquier ojera. Dormí toda la tarde, me repuse... Y hoy a full, trabajando en un proyecto de esos que te llenan el alma. Algo tan power y tan 2.0 que va a dejar chico hasta al “Piensa Positivo” (mi mano, así que sé de lo que hablo). Pero luego les cuento. Luego nos juntamos. Luego los dejo con cara de "wooooow"... Algunos de ustedes ya saben de lo que hablo.
Por lo pronto, afinando las últimas municiones pre vacaciones y por fin con el sentimiento de Director Creativo General: el buque va rápido, los equipos ya se están afiatando y siento que todo ya se armó definitivamente.
Fuera de la pantalla, preparando el cumple de la Romi el sábado en la parcela, inaugurando las vacaciones guata al sol y con un japiberdei de todo el día de duración. Chelas, amigos, hamburguesas, micheladas, hamacas, piscinazos con los niños. Mézclese, compártase y disfrútese. Buenísimo.
Mis Converse las muté por unas Crocs -a.k.a. aire acondicionado en moto-, mi escritorio lo empiezo a mutar por una hamaca, y mi ventana la convierto en aire puro, sol y la Mopa saltando cual perro-nutria que es, amarilla por el cloro y con cara de felicidad perruna.
Se vienen las merecidas, señores. Se vienen al fin.
Por lo pronto, afinando las últimas municiones pre vacaciones y por fin con el sentimiento de Director Creativo General: el buque va rápido, los equipos ya se están afiatando y siento que todo ya se armó definitivamente.
Fuera de la pantalla, preparando el cumple de la Romi el sábado en la parcela, inaugurando las vacaciones guata al sol y con un japiberdei de todo el día de duración. Chelas, amigos, hamburguesas, micheladas, hamacas, piscinazos con los niños. Mézclese, compártase y disfrútese. Buenísimo.
Mis Converse las muté por unas Crocs -a.k.a. aire acondicionado en moto-, mi escritorio lo empiezo a mutar por una hamaca, y mi ventana la convierto en aire puro, sol y la Mopa saltando cual perro-nutria que es, amarilla por el cloro y con cara de felicidad perruna.
Se vienen las merecidas, señores. Se vienen al fin.
4.1.08
Wuuuuuush 3
Ayer me tocó hacer mi tercer despido de la vida. De la vida y de las últimas 3 semanas.
Pero bueh. Las tres veces no fue reducción, sino razones que la verdad no deberían darme cargo de conciencia (por malos, por irresponsables, por chantas)... pero igual es muy raro esto de hacer pasar a alguien a tu oficina mientras juntas en tu cabeza las palabras. Pasa lo mismo que con el "mi más sentido pésame": el "estás despedido" es sólo para las películas.
Pero qué le vamos a hacer. Ayer el final de un día colapsadísimo de pega -en que, entre otras cosas, me tocó asumir que NO me voy mañana de vacaciones, porque hay demasiadas cosas que hacer-, fue echar a alguien y, pese a que tenía toda la razón del mundo en hacerlo, no me dejó de desagradar.
Pero aaagh. Corte. Viernes. Finde a la vista. De fondo, Fugazi. Delante, ordenes varios para NO tener que trabajar el fin de semana y poder descansar, aunque sea en cómodas cuotas de 2 días. Preparando el cumpleaños de la Romi en la parcela la próxima semana y buscando su regalo. A la par de mis Converse, que no las pillo en todo Santiago.
Charquicán de temas dando vueltas en mi calva cabeza.
Hay que estar en todas.
Ah! Y se aceptan datos de donde encontrar las freakin` Chuck Taylor`s.
Pero bueh. Las tres veces no fue reducción, sino razones que la verdad no deberían darme cargo de conciencia (por malos, por irresponsables, por chantas)... pero igual es muy raro esto de hacer pasar a alguien a tu oficina mientras juntas en tu cabeza las palabras. Pasa lo mismo que con el "mi más sentido pésame": el "estás despedido" es sólo para las películas.
Pero qué le vamos a hacer. Ayer el final de un día colapsadísimo de pega -en que, entre otras cosas, me tocó asumir que NO me voy mañana de vacaciones, porque hay demasiadas cosas que hacer-, fue echar a alguien y, pese a que tenía toda la razón del mundo en hacerlo, no me dejó de desagradar.
Pero aaagh. Corte. Viernes. Finde a la vista. De fondo, Fugazi. Delante, ordenes varios para NO tener que trabajar el fin de semana y poder descansar, aunque sea en cómodas cuotas de 2 días. Preparando el cumpleaños de la Romi en la parcela la próxima semana y buscando su regalo. A la par de mis Converse, que no las pillo en todo Santiago.
Charquicán de temas dando vueltas en mi calva cabeza.
Hay que estar en todas.
Ah! Y se aceptan datos de donde encontrar las freakin` Chuck Taylor`s.
1.1.08
2008, relax plis
El 2007 fue un Mirage entrando por mi oreja izquierda, revoloteando por todo mi cerebro y saliendo de él el 31 de diciembre. Muchos cambios. Mucho trabajo. Muchos trasnoches.
¿Dije mucho trabajo?
Creo que es la primera vez en la vida que en verdad "necesito" vacaciones. Y relax. Trabajando todo para "ayer", con un nivel de trabajo totalmente surrealista, es que recibo el 2008. Intentando sacarme la pega de la cabeza y tratando de concentrarme en mi familia y los abrazos y el increíble cerdo con marrón glacé de la Romi.
(Pero tengo que trabajar en algún momento del año nuevo, así que difícil).
Pero lo intento. En un bergiere, todavía medio mojado por la piscina y tratando de pensar en esos maravillosos 14 días de vacaciones totales en la parcela, que comienzan este viernes, me pongo a pensar en mi 2007 y me impresiona la cantidad de cosas que hice en 365 días.
Y las que no.
Este año leí cerca de 5 libros (promedio normal: 2 al mes). Escuché menos de 2 discos al mes (promedio normal, 3 por semana), fui menos de 10 veces al cine y casi ni vi Happyours con mis amigos. La máquina me agarró, me enguyó y me dejó medio comatoso en un rincón de Diciembre. ¿No queriai más responsabilidades? ¿No queríai tener tu propio barco pa manejar?...
Claro que sí! Por eso mismo más que quejarme, miro el 2007 y me paro otra vez. El 2008 viene con gusto a armado. Con cara de orden. Con sentimiento de "ya pueh, córtela": Este año mi resolución es sacarme aún más la cresta, para poder salir más temprano, disfrutar más a mis hijos y poder, por fin, relajarme y disfrutar todo lo que hice el 2007.
O eso espero. Uf.
Feliz año nuevo a todos!!!
¿Dije mucho trabajo?
Creo que es la primera vez en la vida que en verdad "necesito" vacaciones. Y relax. Trabajando todo para "ayer", con un nivel de trabajo totalmente surrealista, es que recibo el 2008. Intentando sacarme la pega de la cabeza y tratando de concentrarme en mi familia y los abrazos y el increíble cerdo con marrón glacé de la Romi.
(Pero tengo que trabajar en algún momento del año nuevo, así que difícil).
Pero lo intento. En un bergiere, todavía medio mojado por la piscina y tratando de pensar en esos maravillosos 14 días de vacaciones totales en la parcela, que comienzan este viernes, me pongo a pensar en mi 2007 y me impresiona la cantidad de cosas que hice en 365 días.
Y las que no.
Este año leí cerca de 5 libros (promedio normal: 2 al mes). Escuché menos de 2 discos al mes (promedio normal, 3 por semana), fui menos de 10 veces al cine y casi ni vi Happyours con mis amigos. La máquina me agarró, me enguyó y me dejó medio comatoso en un rincón de Diciembre. ¿No queriai más responsabilidades? ¿No queríai tener tu propio barco pa manejar?...
Claro que sí! Por eso mismo más que quejarme, miro el 2007 y me paro otra vez. El 2008 viene con gusto a armado. Con cara de orden. Con sentimiento de "ya pueh, córtela": Este año mi resolución es sacarme aún más la cresta, para poder salir más temprano, disfrutar más a mis hijos y poder, por fin, relajarme y disfrutar todo lo que hice el 2007.
O eso espero. Uf.
Feliz año nuevo a todos!!!
22.12.07
Work.Work.Work.
Me han alegado que ya ni escribo en mi blog. Uf, vieran como alegan mis hijos porque ni los veo.
Ya parezco bipolar: un día feliz, otro día echado cual Garfield en lunes sobre mi escritorio, pensando que cómo es posible que haya tanta pega.
Pero la hay. Y hay que hacerla. Por eso son las 10.58 am de un sábado (segundo sábado seguido que lo empiezo en la versión fantasma de la Ciudad Empresarial), y estoy con 5 creativos más encerrado pensando.
Ayer cuando llegué al depto estaba raja. Deprimido. Cansado. Y con ese maldito sentimiento en la guata como de falta de litio; ese sensación de limbo eterno: terminas una pega y llega otra. Y otra. Y otra. Y cero descanso, cero familia, cero todo. Pero luego mi increíble señora -sin ella me tiro a un pozo- me recuerda que este proyecto venía caladito así: una agencia que pasa de 15 a 29 personas en menos de un mes; un puesto nuevo, un tipo de publicidad nueva (digital es una parte, pero Marketing Directo es mucho más trabajo del que jamás pensé), con un equipo que todavía hay que pulir bien y casi la mitad tan nueva como yo. Un cliente exigente. Ultra demandante. Y también nuevo.
Y, repito, un puesto nuevo. Porque por mucho que hayas estado a cargo de un equipo grande, no es lo mismo que estar a cargo de todo el equipo creativo de una agencia. Una agencia que no es lo que acostumbras.
Ayer fue el paseo de fin de año y ya noto ese equipo. Esa buena vibra. Y con esa misma vibra que noté ayer como en cámara lenta y con música bonita es lo que me hizo hoy levantarme a la hora de siempre, enfocar la mirada en la pega y decir: no me la va a ganar. Nunca me la ha ganado. Es un proceso. Es mucho trabajo...
Pero no me la va a ganar. Vine para esto, y vamos a hacer que funcione.
Aunque haya que venir el fin de semana.
Bah, es fin de semana.
Ya parezco bipolar: un día feliz, otro día echado cual Garfield en lunes sobre mi escritorio, pensando que cómo es posible que haya tanta pega.
Pero la hay. Y hay que hacerla. Por eso son las 10.58 am de un sábado (segundo sábado seguido que lo empiezo en la versión fantasma de la Ciudad Empresarial), y estoy con 5 creativos más encerrado pensando.
Ayer cuando llegué al depto estaba raja. Deprimido. Cansado. Y con ese maldito sentimiento en la guata como de falta de litio; ese sensación de limbo eterno: terminas una pega y llega otra. Y otra. Y otra. Y cero descanso, cero familia, cero todo. Pero luego mi increíble señora -sin ella me tiro a un pozo- me recuerda que este proyecto venía caladito así: una agencia que pasa de 15 a 29 personas en menos de un mes; un puesto nuevo, un tipo de publicidad nueva (digital es una parte, pero Marketing Directo es mucho más trabajo del que jamás pensé), con un equipo que todavía hay que pulir bien y casi la mitad tan nueva como yo. Un cliente exigente. Ultra demandante. Y también nuevo.
Y, repito, un puesto nuevo. Porque por mucho que hayas estado a cargo de un equipo grande, no es lo mismo que estar a cargo de todo el equipo creativo de una agencia. Una agencia que no es lo que acostumbras.
Ayer fue el paseo de fin de año y ya noto ese equipo. Esa buena vibra. Y con esa misma vibra que noté ayer como en cámara lenta y con música bonita es lo que me hizo hoy levantarme a la hora de siempre, enfocar la mirada en la pega y decir: no me la va a ganar. Nunca me la ha ganado. Es un proceso. Es mucho trabajo...
Pero no me la va a ganar. Vine para esto, y vamos a hacer que funcione.
Aunque haya que venir el fin de semana.
Bah, es fin de semana.
13.12.07
Ba-bye
La Romi se decidió a volver a su figura pre nenes, así que fue al doc. Y yo, que soy malito para inventar ocasiones de celebración, viré en U en El Bosque y me chanté frente a Procam. Murmuré un "Amore" a los audífonos y a los tres segundos la voz de la Romi me respondía que oooooooobvio que le tincaba comer algo rico para despedirse de sus kilillos.
Así que hablando de kilillos, me parapeté de dos. De los camarones más grandes (16/20, no tenía idea). Y luego de enfilar nuevamente al depto, me puse mi delantal de cocinero y, con la Mopa relamiéndose desde el suelo, empecé a prepararlos.
Gracias San Youtube por enseñarme a pelarlos.
Gracias San Google por recordarme como se preparan.
La única lata es que, creyendo que con media bolsa estabamos listos los dos, quedé más que decepcionado: sin el hielo, las patas y la piel, la bolsa completa (1 kilo, supuestamente) apenas y alcanzó para dos platos. Grandes, claro, pero no como para volverse loco.
En fin: dos copas sommelier de vino blanco muy helado, un nidito de lechuga bien aliñado y los camarones al ajillo encima. Nada mal para terminar un día especialmente agradable.
Nada mal.
Así que hablando de kilillos, me parapeté de dos. De los camarones más grandes (16/20, no tenía idea). Y luego de enfilar nuevamente al depto, me puse mi delantal de cocinero y, con la Mopa relamiéndose desde el suelo, empecé a prepararlos.
Gracias San Youtube por enseñarme a pelarlos.
Gracias San Google por recordarme como se preparan.
La única lata es que, creyendo que con media bolsa estabamos listos los dos, quedé más que decepcionado: sin el hielo, las patas y la piel, la bolsa completa (1 kilo, supuestamente) apenas y alcanzó para dos platos. Grandes, claro, pero no como para volverse loco.
En fin: dos copas sommelier de vino blanco muy helado, un nidito de lechuga bien aliñado y los camarones al ajillo encima. Nada mal para terminar un día especialmente agradable.
Nada mal.
9.12.07
Tumách
7.12.07
Servicio de Utilidad Pública
Me carga usar el blog (MI blog) para esto, pero entre la neura por no encontrar a nadie aún y el poco tiempo, heme aquí abusando de mi propio espacio. No digo yo?

Necesito un REDACTOR. Urgente. Mínimo 3 años de experiencia, idealmente en Marketing Directo. Ojalá que entienda algo de marketing digital. Para trabajar con 3 directores de arte.
Osea, que el tipo sepa ordenarse. Y bien.
Conocen a alguien? Deje su comment NOW!

Necesito un REDACTOR. Urgente. Mínimo 3 años de experiencia, idealmente en Marketing Directo. Ojalá que entienda algo de marketing digital. Para trabajar con 3 directores de arte.
Osea, que el tipo sepa ordenarse. Y bien.
Conocen a alguien? Deje su comment NOW!
3.12.07
treinta y uno
La semana más intensa en mucho tiempo fue al unísono del cumpleaños de mi hermano, de un tío, de un primo, de mi viejo y, pa cerrarla, del mío. Una semana de mucho trasnochar, de una caída en moto -suave, don`t worry, pero caída al fin-, de una entrevista para una revista o algo; de mil entrevistas para dos puestos que siguen vacíos... y la primera despedida (dícese de echar a alguien) que me toca hacer. Uf. Todo empaquetadito en 7 días. Todo a full.
Tanto que hoy, que llegué igual de embalado y apurado, de pronto me toca no tan fuerte y no tan heavy. ¡Primera vez desde que llegué! Así que tengo esa extraña sensación de estar siendo observado.
Esto es broma, no?
Pero espero que no lo sea: los equipos trabajan como reloj, las pegas se están haciendo, ya NO tengo doscientos mails sin leer y hasta he podido hojear lo que está pasando en el planeta tierra desde que fui abducido por el cambio.
Así que nada de mal, señores. 31 años recién cumplidos y mi primer día "normal", de regalo atrasado.
Ahora sí, pueh. Ahora sí.
Tanto que hoy, que llegué igual de embalado y apurado, de pronto me toca no tan fuerte y no tan heavy. ¡Primera vez desde que llegué! Así que tengo esa extraña sensación de estar siendo observado.
Esto es broma, no?
Pero espero que no lo sea: los equipos trabajan como reloj, las pegas se están haciendo, ya NO tengo doscientos mails sin leer y hasta he podido hojear lo que está pasando en el planeta tierra desde que fui abducido por el cambio.
Así que nada de mal, señores. 31 años recién cumplidos y mi primer día "normal", de regalo atrasado.
Ahora sí, pueh. Ahora sí.
26.11.07
Hermanitooo... mi da un emepetré?...
Es inversamente proporcional: más trabajo, menos música en mis orejas. Aunque, claro, me pego una que otra escuchada de radio (ahora que el celu que me pasaron tiene radio, compensación universal a tamaña cantidad de laburo)...mmmpero no es lo mismo. Es un random con viento que me llena tanto como un hot-dog de la Shell.
Así que, mis queridísimos bloggers, necesito ayuda. F1 para empezar a rellenar mis tímpanos de nuevas cosas. Sitios de música. Radios online. Discos en Rapidshare. Whatever. La cosa es llenar mi silenciosa oficina de sonidos dignos de hacer mover mis carreteadas zapatillas -o zapatos, si ando en esa- entre un mail y otro; entre un trasnoche y el siguiente.
Sou... ¿Duyujelpmi?...
Así que, mis queridísimos bloggers, necesito ayuda. F1 para empezar a rellenar mis tímpanos de nuevas cosas. Sitios de música. Radios online. Discos en Rapidshare. Whatever. La cosa es llenar mi silenciosa oficina de sonidos dignos de hacer mover mis carreteadas zapatillas -o zapatos, si ando en esa- entre un mail y otro; entre un trasnoche y el siguiente.
Sou... ¿Duyujelpmi?...
22.11.07
and we`re back

Ayer tipo 7 pm, esa batería sincopada y orquesta filarmónima al unísono que sonaba en mi cabeza -con dejo a emails, pegas varias, reuniones aceleradas y aserruchamientos motoriles varios- como que se detuvo. Y yo, viendo que eran recién las 7 pm y la pega ya estaba hecha, los emails contestados y todo en orden, me eché para atrás, giré en 180 grados y levanté la vista al atardecer rojizo frente a mi, con un aplauso general en mi cabeza: Ahora sí que se ordenó la cosa.
Así que, supongo, estamos de vuelta.
18.11.07
I dont know
No sé como partir. O si hacer de esos posts mula con una letra de canción o un trozo de libro que me identifique en este momento...
Nah; sería la fácil: la verdad es que estas semanas han sido increíbles: llegué un viernes, y el lunes ya sabíamos que habíamos ganado una licitación gigante. Y la semana entera viendo cosas para la oficina mientras con la otra mano presentábamos campañas, armábamos estrategias y nos juntabamos a reuniones equivalentes a centrifugar tu celebro... Pero, igual, ni te explico la felicidad.
Y como el finde leí a una psicóloga que decía que "La gente suele decir estoy agotado como si fuera algo malo, ¡cuando podrías perfectamente decir ¡estoy agotado, di todo lo que pude hoy!"... me siento identificado a mango. Así estoy ultimamente: a full. Tanto, que mi gran pasión blogguera he tenido que dejarla de lado un rato.
Pero bueh, los sigo leyendo a todos, y sigo llenándome con forceps la cabeza y los ojos y los oídos. Los Mono están increíbles. La nueva página de paula.cl está total y absolutamente 2.0 y se agradece; mi nuevo grupo favorito de la semana es Hello Seahorse - and the jellyfish parade es el disco que tengo puesto en mi celu -ejem- y me lo escucho todo entre taco y taco.
Yyyy... uf, si contara todo no alcanzo a hacer dormir al Nico ni a aprovechar mi domingo familiar que se está acabando. Y no es la idea, no? A ver si en la semana me reinvindico.
Así que, por lo pronto, un marcatarjetas rápido y un.. C-ya.
Nah; sería la fácil: la verdad es que estas semanas han sido increíbles: llegué un viernes, y el lunes ya sabíamos que habíamos ganado una licitación gigante. Y la semana entera viendo cosas para la oficina mientras con la otra mano presentábamos campañas, armábamos estrategias y nos juntabamos a reuniones equivalentes a centrifugar tu celebro... Pero, igual, ni te explico la felicidad.
Y como el finde leí a una psicóloga que decía que "La gente suele decir estoy agotado como si fuera algo malo, ¡cuando podrías perfectamente decir ¡estoy agotado, di todo lo que pude hoy!"... me siento identificado a mango. Así estoy ultimamente: a full. Tanto, que mi gran pasión blogguera he tenido que dejarla de lado un rato.
Pero bueh, los sigo leyendo a todos, y sigo llenándome con forceps la cabeza y los ojos y los oídos. Los Mono están increíbles. La nueva página de paula.cl está total y absolutamente 2.0 y se agradece; mi nuevo grupo favorito de la semana es Hello Seahorse - and the jellyfish parade es el disco que tengo puesto en mi celu -ejem- y me lo escucho todo entre taco y taco.
Yyyy... uf, si contara todo no alcanzo a hacer dormir al Nico ni a aprovechar mi domingo familiar que se está acabando. Y no es la idea, no? A ver si en la semana me reinvindico.
Así que, por lo pronto, un marcatarjetas rápido y un.. C-ya.
11.11.07
One week already?!
Es impresionante la falta de tiempo. Miren que no es por falta de tema que no he escrito, ¿ah?. Es el tictac en fast forward el que me agarró desprevenido.
Así que me van a perdonar la extensión, pero esta semana está posteable de viernes a viernes:
(obvio que no hizo falta el flash)
Pero volvimos a Santiago, de puro embalados. Y el sábado partió sin los niños -que a veces se agradece- un desayuno tranqui leyendo el diario, y luego un almuerzo igual de agradable solos los dos en el Emporio La Rosa. Siguió el domingo, muy familiar y muy relajado... Y zas, que te llega el lunes: ganamos la licitación. Alegría total. Entrevista en Adlatina por mi nuevo cargo. Y yo chocho. Y el martes, Avant Premiere de Che Copete -igual está buena, si les gusta el Che. A mi me dio harta risa-. Corte al miércoles celebrando lo de la licitación, y jueves -encañado- y viernes a mango; con el tiempo justo para respirar, trabajando a full con todos y viendo con Tito los nuevos muebles de la oficina y la nueva decoración y entrevistando prospects para los nuevos equipos...
Y ya es sábado en la noche otra vez y no me la creo lo rápido que va todo: hicimos una comida muy cuática de celebración con Rec & Co. De esas comidas de adulto; con pura luz de velas en todo el departamento, Buddha Bar sonando suave y vinos ricos y pastas y muchos clinc de copas...
Y ahora que termino de escribir, recién ahora, me doy el tiempo de sentir en sampling miniatura las alegrías, el orgullo, las ganas, la adrenalina y la buena vibra que he sentido en estos días.
Y eso que es sólo la semana 1.
Uf. Sácate una semana.
Así que me van a perdonar la extensión, pero esta semana está posteable de viernes a viernes:
Viernes pasado. 9.15 am. Abrimos conmigo entrando a mi flamante oficina, caja en mano; luego un almuerzo con cliente en el increíble Miraolas; una reunión con el equipo, todos embalados a full, y a las 20.30, enfilando ya con la Romi y Rapa a la inauguración del Urreola, el bar de tapas y vinos que Dolape se viene armando hace casi un año. Una casa de 1902 en la esquina más ondera de Valpo -donde se juntan Cerro Alegre y Cerro Concepción-, que por esta vez fue sólo para los 4, más el chef. La idea fue acabronarse con los 10 tipos de tapas y darle duro a la crítica... pero todos los esfuerzos fueron en vano: todo estaba absolutamente perfecto. Y el tango electrónico -y la visita posterior de la vecina, que hasta me enseñó a bailar tango entre copas y copas- fueron sólo parte de un carrete de esos que ni te imaginas tan increíbles, hasta que lo estás comentando feliz.
Y ya es sábado en la noche otra vez y no me la creo lo rápido que va todo: hicimos una comida muy cuática de celebración con Rec & Co. De esas comidas de adulto; con pura luz de velas en todo el departamento, Buddha Bar sonando suave y vinos ricos y pastas y muchos clinc de copas...
Y ahora que termino de escribir, recién ahora, me doy el tiempo de sentir en sampling miniatura las alegrías, el orgullo, las ganas, la adrenalina y la buena vibra que he sentido en estos días.
Y eso que es sólo la semana 1.
Uf. Sácate una semana.
1.11.07
Trick or parenthood!
Fue intenso este viernes. Despedidas a mares (aunque de despedida no es mucho, la verdad, porque sigo siendo Asesor Digital de la agencia, y donde me voy es LA agencia digital del grupo McCann, so...); y una caja que pesaba unos 50 kilos fácil, y que entre taco-eterno y agotamiento, no me dio como para llevarme a la Ciudad Empresarial a las 7 de la tarde. ¿Regreso tipo 10, ponte tú?.... Uf, no thanks. Tacos y bocinazos, desde el viernes, por favor. Así que atiné a volar al depto, asomándome a la caja de vez en cuando para ver el increíble regalo de despedida de Grillo -un Gato Cósmico y un Novita que le vienen increíble a mi oficina nueva-, luego alcanzar a la family e irnos a una sesión de "Dulces o Travesuras" donde Rapa. Mire que en Lyon con Bustos no hay mucha onda niñística.
Así que el Nico -1 año y medio- corría vestido de batman-sin-máscara, arrastrando el cinturón y sin entender esta libertad repentina de caminar por la calle y tocar timbres. Y cada vez que alguien abría, ¡él se metía a la casa! Obvio. No entendía nada, my department-boy.
Sebastián sí. Claro. De Darth Vader y tocando timbres con la espada, casi llenó su calabaza de dulces. Yo, entre puerta y puerta, me hice adicto a los Frugelé Halloween (ácidos, increíbles!), que luego combiné estratégicamente con una piscola bien conversada con Rapa, Dolape y el resto de la familia, en la casa.
Así que así se me fue el Halloween. Echando de menos disfrazarme e ir a alguna fiesta.. pero riéndome mucho, y disfrutando a mango a mis babies. Las fiestas ya vendrán.... pero la cara de Nicolás corriendo feliz con un dulce en la mano, vale más que mil fiestas.
Así que el Nico -1 año y medio- corría vestido de batman-sin-máscara, arrastrando el cinturón y sin entender esta libertad repentina de caminar por la calle y tocar timbres. Y cada vez que alguien abría, ¡él se metía a la casa! Obvio. No entendía nada, my department-boy.
Sebastián sí. Claro. De Darth Vader y tocando timbres con la espada, casi llenó su calabaza de dulces. Yo, entre puerta y puerta, me hice adicto a los Frugelé Halloween (ácidos, increíbles!), que luego combiné estratégicamente con una piscola bien conversada con Rapa, Dolape y el resto de la familia, en la casa.
Así que así se me fue el Halloween. Echando de menos disfrazarme e ir a alguna fiesta.. pero riéndome mucho, y disfrutando a mango a mis babies. Las fiestas ya vendrán.... pero la cara de Nicolás corriendo feliz con un dulce en la mano, vale más que mil fiestas.
27.10.07
Acorralado
Entre los Quiches de la Romi, las rebajas surrealistas del Jumbo de 40% en cervezas premium & importadas, helados y chocolates; los cumpleaños que empiezan a amontonarse en la agenda, con sus picoteos y tortas exquisitas (retiro lo dicho sobre Laura R: el martes comí una Tres Leches per-fec-ta) y las liquidaciones de La Vinoteca... ¿¡Hay alguien en este mundo que no esté confabulado con mi guata?!!...
22.10.07
Mi Wikén Ideal
Me acordé de esa columna semanal del Wikén donde le preguntan a los famosos cómo sería su wikén ideal. Ese en que todos dicen que les encanta el jugo de naranjas, levantarse temprano y tomar té con una torta Tres Leches de la Laura R (que personalmente encuentro que se fue a la cresta desde que les empezó a ir tan bien que empezaron a congelarla para dar abasto. Lástma).
Pues bien: no soy famoso, no tengo intención alguna de comer una torta congelada… pero sí de tener mi Wikén ideal. La ocasión? Mi ascenso. Pura celebración en formato familiar (Mira que la otra, la regada, bailada y trasnochada se viene exactamente a fines del próximo mes), que siguió de esta forma:
1. Despertada a una hora decente (si contamos que nos acostamos a las 3, despertar un domingo a las 11 am, tras 8 horas exactas de sueño, está bien), seguido de un desayuno con huevos a la copa, pan caliente y una leche chocolatada (con cacao, no porquería sabor vainillina) muy muy fría. Diario. Suplementos. Ducha en soundtrack retro (que buena la Radio Zero de los domingos)… y de ahí, obvio, un paseo rápido a la Mopa, que suele dejar la cagada absoluta cuando todos menos ella salimos a celebrar –léase meadas en la alfombra, botada de alguna planta o maquinaciones caninas de ese tipo-. Así que le hice la pata corriendo rápido por Lyon.
¡Y funcionó!
Luego, fast forward: Bolsos, mamaderas, una botella gigante de té helado; las llaves, los anteojos de sol, jockeys… y al paso 2: McDonald´s.
No sé si es un placer culpable (al ojo me comí 1.000 calorías, y eso que pedí coca Light)… o simplemente me encanta ver a los niños metidos en esas burbujas plásticas gritándonos felices, mientras la Romi y yo soñamos con vivir ahí cerquita, en el campo. Debe ser eso: el McDo camino a Buin tiene una onda más campestre; sol más vivo. Aire más puro. Gente más piola.
En fin: Sebastián feliz con su mono de Ben 10 (ya tiene dos, osea como 2.000 calorías de más en su cuerpo); y nosotros enfilando al Buin Zoo, paso 3, con un calor veraniego que nos acompañó toda la tarde. ¡Exquisito! Y aunque encontramos medio carillo el lugar (no ibamos desde que éramos sólo 3), valió la pena y la absoluta preferencia versus el de Santiago. Con su cara de cemento, sus escaleras anti-coche y sus papeles botados, no hay donde comparar.
Hartas fotos, harto grabar y harto compartir en familia. Buenísima celebración. Y para terminarla, no se nos ocurrió nada mejor que irnos a tomar té a la Casa de las Alemanas… pero entre la carretera, la señalización surrealista y mi habitual problema de ubicación… terminamos haciendo un peor es ná en el Bravíssimo de Providencia, que no tuvo arrepentidos, si es que las calorías hoy no cuentan.
Y no, pueh. No cuentan. Si hoy fue un día de celebración.
Mi Wikén ideal, cuando mi wikén incluye a toda la familia.
Osea, valga la redundancia: mi wikén ideal.
Pues bien: no soy famoso, no tengo intención alguna de comer una torta congelada… pero sí de tener mi Wikén ideal. La ocasión? Mi ascenso. Pura celebración en formato familiar (Mira que la otra, la regada, bailada y trasnochada se viene exactamente a fines del próximo mes), que siguió de esta forma:
1. Despertada a una hora decente (si contamos que nos acostamos a las 3, despertar un domingo a las 11 am, tras 8 horas exactas de sueño, está bien), seguido de un desayuno con huevos a la copa, pan caliente y una leche chocolatada (con cacao, no porquería sabor vainillina) muy muy fría. Diario. Suplementos. Ducha en soundtrack retro (que buena la Radio Zero de los domingos)… y de ahí, obvio, un paseo rápido a la Mopa, que suele dejar la cagada absoluta cuando todos menos ella salimos a celebrar –léase meadas en la alfombra, botada de alguna planta o maquinaciones caninas de ese tipo-. Así que le hice la pata corriendo rápido por Lyon.
¡Y funcionó!
Luego, fast forward: Bolsos, mamaderas, una botella gigante de té helado; las llaves, los anteojos de sol, jockeys… y al paso 2: McDonald´s.
No sé si es un placer culpable (al ojo me comí 1.000 calorías, y eso que pedí coca Light)… o simplemente me encanta ver a los niños metidos en esas burbujas plásticas gritándonos felices, mientras la Romi y yo soñamos con vivir ahí cerquita, en el campo. Debe ser eso: el McDo camino a Buin tiene una onda más campestre; sol más vivo. Aire más puro. Gente más piola.
En fin: Sebastián feliz con su mono de Ben 10 (ya tiene dos, osea como 2.000 calorías de más en su cuerpo); y nosotros enfilando al Buin Zoo, paso 3, con un calor veraniego que nos acompañó toda la tarde. ¡Exquisito! Y aunque encontramos medio carillo el lugar (no ibamos desde que éramos sólo 3), valió la pena y la absoluta preferencia versus el de Santiago. Con su cara de cemento, sus escaleras anti-coche y sus papeles botados, no hay donde comparar.
Hartas fotos, harto grabar y harto compartir en familia. Buenísima celebración. Y para terminarla, no se nos ocurrió nada mejor que irnos a tomar té a la Casa de las Alemanas… pero entre la carretera, la señalización surrealista y mi habitual problema de ubicación… terminamos haciendo un peor es ná en el Bravíssimo de Providencia, que no tuvo arrepentidos, si es que las calorías hoy no cuentan.
Y no, pueh. No cuentan. Si hoy fue un día de celebración.
Mi Wikén ideal, cuando mi wikén incluye a toda la familia.
Osea, valga la redundancia: mi wikén ideal.
19.10.07
UUuuf
Y qué queri` que te diga: hace 1 semana que no posteo nada y no ha he dado ni cuenta.
Entre la licitación que me tuvo a doble turno hasta el martes -incluyendo una trasnochada hasta las 3.30 el lunes, aunque parece que valió la pena; de ahí les confirmo-, el Digital Day que le armamos a la gente de L `Oreal que quedó increíble -toda la mañana en el Atton; muchos slides, muchos ejemplos entretenidos, un workshop espectacular y finalmente un almuerzo de lujo-... y nada: que llego al depto, paseo a la Mopa un rato y me echo a la cama a escuchar Babasónicos, sin zapatos, sin neuronas y con puras ganas de acostarme luego, ver alguna película muy muy estúpida y levantarme mañana a pensar que cómo sigue el finde.
Agotado, pero feliz. Ojo.
Aunque... uuuuuuf. Sácate un prólogo.
Entre la licitación que me tuvo a doble turno hasta el martes -incluyendo una trasnochada hasta las 3.30 el lunes, aunque parece que valió la pena; de ahí les confirmo-, el Digital Day que le armamos a la gente de L `Oreal que quedó increíble -toda la mañana en el Atton; muchos slides, muchos ejemplos entretenidos, un workshop espectacular y finalmente un almuerzo de lujo-... y nada: que llego al depto, paseo a la Mopa un rato y me echo a la cama a escuchar Babasónicos, sin zapatos, sin neuronas y con puras ganas de acostarme luego, ver alguna película muy muy estúpida y levantarme mañana a pensar que cómo sigue el finde.
Agotado, pero feliz. Ojo.
Aunque... uuuuuuf. Sácate un prólogo.
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